Un surfista experimentado de 57 años murió este sábado tras ser atacado por lo que se presume fue un gran tiburón blanco en una playa del norte de Sídney, Australia. El hecho, ocurrido en Long Reef, provocó el cierre inmediato de varias playas y generó una fuerte conmoción en la comunidad local.
La víctima se encontraba en el agua con un grupo de amigos, a unos 100 metros de la orilla, cuando fue arrastrado repentinamente bajo el agua. Según testigos, el tiburón lo atacó mientras estaba sentado en su tabla, detrás de la rompiente. El superintendente John Duncan, de la Policía de Nueva Gales del Sur, confirmó que el hombre perdió “varias extremidades” y que su cuerpo fue hallado flotando entre las olas. Los intentos por reanimarlo fueron infructuosos.
El ataque ocurrió en un contexto de alta concurrencia a las playas, tras semanas de lluvias y oleaje intenso. En las cercanías se desarrollaba una competencia juvenil de surf, lo que aumentó el impacto emocional del hecho. Amigos y familiares del surfista se reunieron en la arena, visiblemente afectados, mientras los servicios de emergencia acordonaban la zona.
Las playas entre Manly y Narrabeen permanecerán cerradas al menos 24 horas, mientras drones, helicópteros y motos acuáticas patrullan el área en busca del tiburón. Dos fragmentos de la tabla de surf fueron recuperados y están siendo analizados para identificar la especie del animal.
Este es el primer ataque mortal en Sídney desde 2022. En lo que va del año, ya se registraron otros tres incidentes fatales en distintas costas australianas. Aunque los ataques son poco frecuentes, el hecho reaviva el debate sobre la seguridad en el mar y la convivencia con la fauna marina.
Fuente: https://www.clarin.com/
- Redacción: Libertador