Estados Unidos revoca el TPS: 600 mil venezolanos, entre el miedo y el exilio
La activista Helene Villalonga con una camiseta que dice «TPS para los venezolanos» durante una manifestación en Doral, Florida, el 3 de febrero de 2025. AP - Rebecca Blackwell
Más de 600 mil venezolanos quedan en el limbo migratorio tras la revocación del TPS en EE.UU. La comunidad vive con miedo, mientras ONGs buscan alternativas para evitar deportaciones masivas.
Más de 600 mil venezolanos quedan en el limbo migratorio tras la revocación del TPS en EE.UU. La comunidad vive con miedo, mientras ONGs buscan alternativas para evitar deportaciones masivas.
La cancelación del Estatus de Protección Temporal (TPS) deja a cientos de miles de venezolanos en situación irregular. La mayoría enfrenta el riesgo de deportación, mientras ONGs proponen salidas legales y humanitarias.
El 7 de noviembre se convirtió en una fecha crítica para la comunidad venezolana en Estados Unidos. Ese día, 250.000 personas perdieron su TPS, sumándose a otros 350.000 que ya habían quedado sin protección semanas antes. En total, 600.000 venezolanos quedaron expuestos a la deportación, el desempleo y la clandestinidad.
El TPS había sido otorgado por la administración Biden en 2021, reconociendo que Venezuela no ofrecía condiciones seguras para el retorno. Pero una decisión judicial respaldada por el presidente Donald Trump y confirmada por la Corte Suprema lo revocó, dejando a miles sin estatus legal.
William Díaz, fundador de la ONG Casa de Venezuela, describe el clima actual: “La gente está muy angustiada, muy desesperada. Nadie quiere aparecer en redes, ni participar en eventos. Viven escondidos”.
Rachel Schmidtke, de Refugees International, advierte que “la mayoría perderá su permiso de trabajo y quedará en situación precaria. Pueden ser detenidos o deportados”.
Algunos aún conservan protección temporal por haber solicitado asilo o tener permisos vigentes, pero la mayoría enfrenta un futuro incierto. El proceso de asilo es complejo y requiere demostrar persecución o riesgo real, algo que no todos pueden acreditar.
Ante la amenaza de deportación, muchos venezolanos evalúan abandonar Estados Unidos voluntariamente. Colombia y España aparecen como destinos posibles, donde podrían encontrar redes familiares y mayor seguridad.
ONGs como Casa de Venezuela impulsan la figura de Deportación Diferida, que permitiría ganar tiempo, pero la administración actual no muestra señales de conceder prórrogas.
Mientras tanto, la comunidad vive entre el miedo y la esperanza. El fin del TPS no solo marca un giro en la política migratoria estadounidense, sino que reaviva el debate sobre el trato a quienes huyen de crisis humanitarias.
Actualización al 11 de noviembre: ONGs intensifican campañas para informar sobre el proceso de asilo y presionar por rutas legales alternativas. La situación sigue siendo crítica.
Fuente: Radio Francia Internacional – Corresponsal: Manu
Terradillos – Redacción: Radio Libertador