El Gobierno de Pedro Sánchez aprobó en España un plan que permitirá regularizar a unas 500.000 personas. En Madrid, nuestro corresponsal Juan Cascón recogió testimonios de varios migrantes latinoamericanos que se muestran esperanzados ante una medida que podría cambiar su situación administrativa y laboral.
El Gobierno de Pedro Sánchez aprobó en España un plan que permitirá regularizar a unas 500.000 personas. En Madrid, nuestro corresponsal Juan Cascón recogió testimonios de varios migrantes latinoamericanos que se muestran esperanzados ante una medida que podría cambiar su situación administrativa y laboral.
Han pasado más de 20 años desde la última gran regularización en
España. En aquel entonces, en 2005, fue el gobierno de José Luis
Rodríguez Zapatero; ahora es el de Pedro Sánchez el que abre la
puerta a que personas como César, de 23 años, obtengan sus papeles.
"Con esta noticia siento un poco más de esperanza, de que se me
puedan facilitar las cosas".
César se fue de
Perú hace algo más de tres años. Desde que llegó a España ha ido
encadenando trabajos temporales en cocina y en almacén. Para él, la
nueva regularización es una oportunidad para encontrar un empleo
algo más estable y compaginarlo con estudiar una carrera, así que
no quiere perder el tiempo.
"Desde que llegué a España he ido buscándome la vida. Busco
información, pregunto. La inquietud siempre estuvo ahí. No me quedo
quieto. Estoy sacando cita con mi abogado y voy a hacer todos los
trámites que me van a pedir", dice César.
Melanie también es peruana, tiene 25 años y trabaja como limpiadora
en una casa. Ella también está intentando regularizar su situación.
Inició los trámites en junio, una vez cumplidos los dos años de
permanencia en España, como lo exige el actual Reglamento de
Extranjería. Tras siete meses sin apenas avances, ahora ve una vía
más flexible para conseguir los papeles, con menos papeleo, aunque
sabe que, de alguna manera, sería volver a empezar.
Una regularización "mucho mejor"
"Yo veo esta
nueva regularización mucho mejor porque no te piden nuevos
documentos, solamente que no tengas antecedentes penales, además de
la documentación que siempre te piden. Y como tampoco piden contrato
ni estudios, pues viene mejor, la verdad. Aunque, claro, toca pagar
más dinero al abogado", dice.
La medida ha sido duramente criticada por la derecha española, a
pesar de que cuando estuvo en el poder, a principios de los años
2000, el gobierno del expresidente José María Aznar regularizó a
más de 500.000 personas. Para Juan, nativo de Guinea Ecuatorial que
reside en España desde hace cuatro años, esto va más allá del
color político.
"Hay gente que dice que no está a favor. Ya tendrán sus
razones. No sé por qué no están a favor, quizás no los beneficia
ni los afecta. Diría que esta medida sí es algo político, pero es
algo humano también, porque si es para ayudar a unas personas que
están necesitadas, pues es algo humano", concluye.
Está previsto que el periodo de solicitudes se abra entre los meses
de abril y junio. Durante el proceso se suspenderán las órdenes de
expulsión y se concederá un permiso de residencia provisional para
poder trabajar y tener acceso a la asistencia sanitaria. El Ejecutivo
cifra en medio millón los migrantes que podrán acogerse a esta
regularización. Sin embargo, algunos informes elevan la cifra a
cerca de 800.000, la mayoría procedentes de países de América
Latina como Colombia, Honduras y Perú.
Fuente: Radio Francia Internacional – Corresponsal: Juan Cascón