Las importaciones volvieron a ubicarse en el centro del debate económico. Durante mayo, las compras al exterior alcanzaron uno de los niveles más altos de los últimos años, de acuerdo con relevamientos de consultoras privadas, en un escenario marcado por la apertura comercial impulsada por el Gobierno nacional, la estabilidad cambiaria y una creciente demanda de productos importados por parte de los consumidores.
Uno de los indicadores que mejor refleja esta tendencia es el crecimiento del régimen courier, cuya utilización se duplicó en lo que va del año y se consolidó como uno de los principales canales para el ingreso de mercaderías de bajo volumen al país.
El punto de inflexión llegó con la Resolución 5608/2024, que elevó de 1.000 a 3.000 dólares el límite permitido por envío bajo el sistema courier. La modificación agilizó las compras internacionales y amplió el acceso de los consumidores a una mayor variedad de productos provenientes del exterior.
El nuevo escenario impulsó el crecimiento de empresas vinculadas a la logística internacional, plataformas de comercio electrónico y servicios de mensajería, que registran un incremento sostenido de operaciones desde la entrada en vigencia de las nuevas disposiciones.
Sin embargo, la expansión de las importaciones también abrió un intenso debate entre economistas, empresarios e industriales. Distintas cámaras del sector productivo sostienen que el aumento de bienes importados coincide con un contexto de consumo interno debilitado y niveles de actividad por debajo de los registros históricos en varias ramas de la industria.
Para estos sectores, la mayor competencia externa representa un desafío adicional en un momento en que numerosas empresas enfrentan una reducción en las ventas, menor utilización de su capacidad instalada y dificultades para sostener el empleo. En cambio, quienes respaldan la apertura comercial consideran que una mayor competencia puede favorecer la baja de precios, ampliar la oferta disponible para los consumidores e incentivar mejoras en la competitividad de la economía.
Aunque las compras mediante el sistema courier todavía representan una porción relativamente reducida del comercio exterior argentino, su acelerado crecimiento refleja un cambio en los hábitos de consumo y en la dinámica del mercado.
El desafío para los próximos meses será encontrar un equilibrio entre una economía más abierta, el acceso de los consumidores a bienes importados y la capacidad de la producción nacional para competir en un escenario cada vez más exigente.
La evolución de esos indicadores será determinante para medir el impacto de las políticas económicas sobre la actividad, el empleo y el consumo interno.
Fuente: (InfoGEI)