Motín en una cárcel de Barinas: presos denuncian torturas y crecen los reclamos por las condiciones de detención
Los familiares de los reclusos exigen información sobre los traslados en la prisión del Internado Judicial de Barinas (INJUBA), Venezuela, el 25 de mayo de 2026. AFP - FEDERICO PARRA
Internos del Internado Judicial de Barinas tomaron los techos del penal y realizaron una protesta para denunciar presuntos malos tratos, restricciones y falta de asistencia médica. La Fiscalía abrió una investigación y la Defensoría intervino en el caso.
Internos del Internado Judicial de Barinas tomaron los techos del penal y realizaron una protesta para denunciar presuntos malos tratos, restricciones y falta de asistencia médica. La Fiscalía abrió una investigación y la Defensoría intervino en el caso.
Una protesta de gran magnitud sacudió este fin de semana al
Internado Judicial de Barinas (Injuba), en el oeste de Venezuela,
donde centenares de detenidos ocuparon los techos del establecimiento
penitenciario y exhibieron carteles con mensajes como “SOS” y
“Nos torturan” para denunciar presuntas violaciones a sus
derechos y condiciones de reclusión. Videos difundidos en redes
sociales mostraron quema de colchonetas y momentos de tensión dentro
del penal.
Mientras avanzaba la
protesta, familiares de los internos se concentraron en las
inmediaciones del centro para exigir respuestas y evitar el ingreso
de fuerzas de seguridad. Organizaciones vinculadas al seguimiento del
sistema penitenciario afirmaron que hubo personas heridas y
denunciaron traslados posteriores de detenidas hacia otros
establecimientos.
Según explicó
Humberto Prado, director del Observatorio Venezolano de Prisiones,
los reclamos de los internos y sus familiares incluyen el regreso de
presos a sus centros de origen, el restablecimiento del ingreso de
alimentos enviados por familiares, acceso a atención médica y
revisión de medidas alternativas de cumplimiento de condena.
De acuerdo con
denuncias difundidas por la ONG y recogidas por distintos medios,
dentro del penal también se reportaron restricciones en visitas,
dificultades para recibir medicamentos y cuestionamientos por el
manejo interno del establecimiento. Algunos testimonios incluso
señalaron presuntos episodios de violencia y castigos físicos,
hechos que hasta el momento forman parte de las denuncias bajo
investigación.
Ante la repercusión
del caso, el Ministerio Público venezolano informó la apertura de
una investigación penal y designó fiscales con competencia en
derechos humanos para intervenir en el conflicto y determinar
responsabilidades. En paralelo, una comisión de la Defensoría del
Pueblo se trasladó al lugar con el objetivo de verificar el estado
de los detenidos y escuchar sus reclamos.
El episodio volvió
a poner el foco sobre la situación del sistema penitenciario
venezolano, que en los últimos años ha registrado distintos
conflictos internos y cuestionamientos por las condiciones de
detención. Organizaciones de derechos humanos sostienen que
persisten problemas estructurales como hacinamiento, deficiencias
sanitarias y limitaciones en el acceso a servicios básicos dentro de
los centros de reclusión.
Fuente: Radio Francia Internacional - Corresponsal: Nil Codina