El invierno recién comienza, pero el panorama comercial de Mar del Plata ya refleja una de las temporadas más complejas de los últimos años. Los cierres de negocios se multiplican en distintos puntos de la ciudad y la imagen de persianas bajas, vidrieras vacías y carteles de alquiler se repite tanto en el centro como en tradicionales corredores comerciales.
Un informe publicado por el portal marplatense El Retrato de Hoy advierte que la crisis ya no afecta únicamente al microcentro, sino que alcanza a zonas que históricamente fueron motores de la actividad económica local.
Uno de los casos más representativos es el de la avenida Juan B. Justo, conocida como la "Avenida del Pulóver", donde numerosos locales históricos cerraron sus puertas o anunciaron su retiro del mercado. Los comercios que permanecen abiertos intentan sostener la actividad mediante liquidaciones permanentes, promociones o reduciendo personal para hacer frente al incremento de los costos operativos.
La situación también alcanza a la avenida Luro, otra de las principales arterias comerciales de la ciudad, donde la cantidad de locales vacíos continúa creciendo y genera preocupación entre comerciantes y propietarios.
El sector gastronómico tampoco escapa al escenario. Bares, cafeterías y pequeños emprendimientos que habían abierto con expectativas de crecimiento no logran sostenerse y, en muchos casos, cierran antes de cumplir un año de funcionamiento.
Los comerciantes coinciden en el diagnóstico: la caída del consumo, la menor circulación de dinero y la falta de expectativas de recuperación afectan directamente las ventas y dificultan la continuidad de numerosos negocios.
Los relevamientos realizados por entidades del sector muestran que los niveles de vacancia comercial se incrementaron significativamente en varios corredores de la ciudad, superando incluso los registros históricos. Detrás de cada persiana cerrada, advierten, hay inversiones que no pudieron sostenerse, fuentes de trabajo que se pierden y barrios que ven resentida parte de su identidad comercial.
Con el invierno apenas iniciado y sin señales concretas de una recuperación económica en el corto plazo, la preocupación continúa creciendo entre comerciantes, trabajadores y empresarios. En una ciudad donde el comercio constituye uno de los principales motores de la economía, el aumento de los locales cerrados se convirtió en uno de los indicadores más visibles de una crisis que atraviesa a prácticamente todos los sectores de la actividad.
Fuente: (InfoGEI) - https://infogei.ar/