SANTO TOMÉ. — La preocupación por la reiteración de hechos de inseguridad derivó este martes en una masiva convocatoria frente a la Escuela N° 49 “Dr. Agustín Araya”. Luego del último robo y los destrozos registrados en el establecimiento, la comunidad educativa y vecinos de la zona realizaron un abrazo simbólico para respaldar a los docentes y exigir medidas urgentes de protección.
“Vinimos a ofrecer un apoyo de afuera a la escuela, a decir ‘no están solas las maestras’”, expresó Sonia, vecina del barrio, al dialogar con el programa Nova al Día (FM Nova 97.5). Durante la protesta, los participantes señalaron que la institución acumula una larga lista de ataques, al punto de haber perdido la cuenta de los hechos de vandalismo.
El impacto en el funcionamiento diario
El último raid delictivo se sumó a una seguidilla que incluyó el robo de cables —dejando a la escuela sin internet, una situación que los docentes y familias debieron resolver con recursos propios—, la sustracción de puertas en el sector de sanitarios y daños en equipos de calefacción y refrigeración que se reponen con el esfuerzo de la cooperadora.
Si bien el comedor escolar continuó brindando asistencia a los alumnos, la entrega de raciones debió instrumentarse de manera provisoria por el portón lateral debido a los riesgos derivados de los daños en la infraestructura y las instalaciones eléctricas.
El reclamo: patrulleros y presencia fija
Frente a la vulnerabilidad del edificio, la postura de los vecinos es terminante. “La escuela necesita seguridad. Eso es lo que necesita: o una cabina con seguridad afuera o un patrullero”, reclamaron, a la vez que cuestionaron la falta de respuestas institucionales a los reiterados pedidos de informes y notas elevados por las autoridades escolares.
El abrazo buscó visibilizar una problemática estructural que va más allá del perjuicio material. Con más de 500 alumnos afectados y las clases suspendidas temporalmente, la comunidad advirtió que la continuidad pedagógica y el acceso a la asistencia alimentaria quedan rehenes de la desprotección. “El comedor es algo fundamental para los chicos”, resumieron con preocupación.
Fuente: Santotomealdía