Mientras los incendios forestales obligaron a evacuar a unas 65.000 personas en el estado de Washington, organizaciones comunitarias denuncian que muchas familias latinas prefieren evitar los albergues oficiales por temor a posibles operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Mientras los incendios forestales obligaron a evacuar a unas 65.000 personas en el estado de Washington, organizaciones comunitarias denuncian que muchas familias latinas prefieren evitar los albergues oficiales por temor a posibles operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Los devastadores incendios forestales que afectan a la ciudad de Spokane, en el noroeste de Estados Unidos, dejaron un escenario de destrucción sin precedentes. Las llamas consumieron más de 3.000 hectáreas, destruyeron alrededor de 700 edificios y obligaron a evacuar a unas 65.000 personas, en una de las emergencias más importantes registradas este año en el estado de Washington.
Ante la magnitud del desastre, el presidente Donald Trump declaró el estado de emergencia, lo que permitió reforzar el despliegue de recursos federales para asistir a los damnificados y combatir los focos que aún permanecen activos.
Una emergencia agravada por el temor de los migrantes
Mientras cientos de familias encontraron refugio en los albergues habilitados por las autoridades, numerosas personas de la comunidad latina optaron por buscar ayuda en organizaciones comunitarias.
El motivo, según denuncian referentes locales, es el temor a que los refugios oficiales puedan convertirse en escenarios de controles migratorios o redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Jesús Torres, director de la organización Latinos en Spokane, aseguró que muchas familias indocumentadas o con integrantes en situación migratoria irregular prefieren permanecer con amigos, familiares o instituciones comunitarias antes que acudir a instalaciones gubernamentales.
"Las organizaciones latinas nos hemos unido para ayudar en todo lo posible. Cuando ocurren este tipo de desastres, nuestra comunidad suele ser una de las últimas en recibir asistencia y muchas personas evitan los refugios por miedo a las redadas migratorias", explicó.
Torres señaló además que la densa columna de humo y cenizas continúa deteriorando la calidad del aire, obligando a gran parte de la población a utilizar mascarillas para proteger las vías respiratorias.
Un incendio fuera de lo habitual
Los especialistas consideran que lo ocurrido en Spokane representa un episodio excepcional.
Betsy Robertson, portavoz de la Cruz Roja en la ciudad, explicó que los incendios forestales son frecuentes durante el verano en el estado de Washington, pero rara vez alcanzan áreas urbanas con la intensidad registrada en esta oportunidad.
Las llamas avanzaron impulsadas por altas temperaturas, fuertes ráfagas de viento y una vegetación extremadamente seca, generando tres focos simultáneos que terminaron rodeando sectores poblados de la ciudad.
"Lo ocurrido en Spokane es muy inusual. Tres incendios comenzaron el mismo día bajo condiciones meteorológicas extremadamente peligrosas y terminaron afectando directamente zonas urbanas", sostuvo Robertson.
Investigación en marcha
En paralelo a las tareas de extinción, las autoridades avanzan con la investigación sobre el origen de los incendios.
La Policía confirmó la detención de un hombre de 37 años, acusado de haber provocado uno de los tres focos que rodearon la ciudad. La Justicia deberá determinar ahora su grado de responsabilidad mientras continúan las pericias sobre los restantes incendios.
Una crisis que expone otra realidad
Más allá de la destrucción provocada por el fuego, la emergencia volvió a poner de relieve las dificultades que enfrentan miles de inmigrantes durante las catástrofes naturales.
Organizaciones sociales advierten que el temor a las políticas migratorias puede impedir que numerosas familias accedan a refugio, alimentos o atención médica en momentos críticos, una situación que incrementa su vulnerabilidad frente a este tipo de desastres.
Con los incendios todavía sin controlar por completo y miles de personas desplazadas, Spokane enfrenta ahora el doble desafío de contener la emergencia y garantizar que la ayuda llegue a todos los afectados, independientemente de su situación migratoria.