La concejal de La Libertad Avanza, Giselle Miravete, anticipó su apoyo al traspaso del servicio de agua potable a Aguas Santafesinas (ASSA), al considerarlo la solución definitiva para la ciudad. Sin embargo, condicionó su voto en el Concejo Municipal a la entrega de información detallada sobre las condiciones de la transición, el estado financiero y la deuda acumulada.
“Voy a acompañar porque lo vengo diciendo desde mucho tiempo atrás: esa era la solución para la ciudad”, afirmó la edil. A pesar del respaldo de fondo, advirtió que aún no ingresó formalmente el proyecto de ordenanza al cuerpo legislativo y reclamó un trabajo previo conjunto para analizar cada cláusula del convenio.
Puntos clave del reclamo opositor
Transparencia financiera: El bloque opositor exigen papeles y balances que certifiquen el monto exacto y el origen de la deuda actual.
Destino de fondos: Miravete cuestionó el manejo de la tasa municipal vinculada al servicio. A partir del análisis de presupuestos ejecutados entre 2024 y agosto de 2026, estimaron que lo recaudado equivale a casi la mitad de la deuda mencionada, por lo que exigen documentación al intendente Miguel Weiss Ackerley.
Garantías a los vecinos: La edil enfatizó que los usuarios no deben afrontar un doble cobro por el servicio y exigió precisiones sobre las obras pendientes y la instalación de medidores.
Por otro lado, la concejal cruzó al ministro de Obras Públicas de la Provincia, Lisandro Enrico, al rechazar cualquier intento de responsabilizar a los vecinos por la crisis del servicio. “El vecino acá no tiene la culpa”, sentenció, y pidió revisar qué herramientas utilizó el Ejecutivo local para mejorar la cobrabilidad ante las fallas prestaciones.
Fuente: Santotomealdía