La investigación por el homicidio de Julián Pratto continúa sumando elementos que permiten reconstruir cómo fue el ataque ocurrido el viernes por la tarde en barrio Villa Luján Oeste. Los primeros resultados de las pericias revelaron que la víctima recibió cinco disparos, cuatro de ellos en la cabeza y uno en el brazo izquierdo, un dato que da cuenta de la violencia con la que actuaron los agresores.
Durante la autopsia, los peritos recuperaron cuatro proyectiles del cuerpo de Pratto. Ese material será sometido ahora a estudios balísticos con el objetivo de establecer las características del arma utilizada y aportar nuevas evidencias a la causa.
El crimen ocurrió alrededor de las 16, en la intersección de 1° de Mayo y Frutos. Según la reconstrucción realizada por los investigadores, Pratto se encontraba dentro de una camioneta Chevrolet blanca cuando fue interceptado por, al menos, dos personas que se desplazaban en motocicleta y abrieron fuego. La víctima murió en el lugar como consecuencia de las heridas.
En la escena del crimen, efectivos de la Policía de Investigaciones (PDI) secuestraron varias vainas servidas que serían compatibles con un arma calibre 9 milímetros. Además, la camioneta presentaba numerosos impactos de bala en distintos sectores de la carrocería, indicios que forman parte del análisis pericial para reconstruir la secuencia del ataque.
Uno de los aspectos que concentra la atención de la investigación es el posible móvil del homicidio. Dentro del vehículo fueron encontrados la billetera y el teléfono celular de la víctima, por lo que, hasta el momento, la hipótesis de un robo perdió fuerza y los investigadores orientan sus esfuerzos a determinar si existió otro motivo detrás del ataque.
Por disposición del fiscal de Homicidios, Gonzalo Iglesias, se ordenó el análisis del teléfono celular de Pratto, además del relevamiento de las cámaras de seguridad ubicadas en la zona. Las imágenes podrían aportar datos clave sobre el recorrido de los atacantes antes y después del crimen, así como contribuir a su identificación.
Mientras avanzan las pericias y continúan las tareas investigativas, la causa permanece bajo un estricto hermetismo. Hasta el momento no se informó oficialmente sobre personas detenidas ni sobre una hipótesis definitiva respecto del móvil del homicidio.
Los resultados de los estudios balísticos, el análisis de los registros de las cámaras de vigilancia y la información que pueda surgir del teléfono celular de la víctima serán determinantes para reconstruir con precisión la mecánica del ataque y avanzar en el esclarecimiento de un crimen que mantiene en alerta a los investigadores.
Fuente: Santotomealdía