El Gobierno de Donald Trump puso en marcha una nueva normativa que modifica el proceso de evaluación de las solicitudes de asilo. La medida elimina, en muchos casos, la entrevista inicial con funcionarios migratorios y, según especialistas, podría derivar en un incremento de las deportaciones de cientos de miles de solicitantes.
El Gobierno de Donald Trump puso en marcha una nueva normativa que modifica el proceso de evaluación de las solicitudes de asilo. La medida elimina, en muchos casos, la entrevista inicial con funcionarios migratorios y, según especialistas, podría derivar en un incremento de las deportaciones de cientos de miles de solicitantes.
El Gobierno de Estados Unidos comenzó a aplicar una nueva regla que acelera el tratamiento de las solicitudes de asilo y modifica uno de los pasos centrales del procedimiento migratorio. A partir de esta decisión, numerosos solicitantes dejarán de pasar por la entrevista inicial con funcionarios de los Servicios de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) y sus casos serán enviados directamente a los jueces de inmigración.
La medida fue impulsada por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que sostiene que el objetivo es reducir el importante atraso acumulado en la resolución de los pedidos de protección internacional.
Hasta ahora, quienes solicitaban asilo eran entrevistados por un funcionario del USCIS antes de que el expediente llegara a los tribunales migratorios. Con la nueva normativa, muchos casos pasarán directamente a una Corte de Migración, reduciendo una instancia considerada clave para explicar personalmente las razones del pedido.
Menos oportunidades para defender cada caso
La abogada especializada en derecho migratorio Gloria Contreras advirtió que la modificación puede limitar las posibilidades de los solicitantes de aclarar inconsistencias o aportar detalles fundamentales sobre las situaciones de persecución o violencia que motivaron su pedido de asilo.
No obstante, aclaró que la entrevista no desaparecerá por completo.
"Todavía pueden entrevistar a ciertas personas, pero hay casos donde sabemos que ya se eliminará esa instancia y pasarán directamente a una Corte de Migración", explicó.
Según la especialista, durante esas entrevistas los solicitantes tenían la posibilidad de ampliar la información presentada por escrito, responder preguntas del oficial y describir personalmente los hechos traumáticos sufridos en sus países de origen.
Cientos de miles de expedientes podrían verse afectados
De acuerdo con estimaciones oficiales, la nueva disposición podría impactar sobre unos 444.724 expedientes, lo que representa aproximadamente el 31 % del total de 1,43 millones de solicitudes de asilo acumuladas en Estados Unidos.
Entre los casos que podrían ser derivados directamente a los tribunales se encuentran aquellos en los que la solicitud fue presentada fuera del plazo de un año desde el ingreso al país, quienes ya realizaron pedidos de asilo anteriormente, personas con antecedentes penales o solicitantes que no cumplieron alguno de los requisitos establecidos por la legislación migratoria.
La postura del Gobierno
El director del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS), Joseph Edlow, defendió la medida y aseguró que busca evitar abusos del sistema.
"Durante demasiado tiempo el sistema de asilo ha sido explotado con fines de demora y autorización de trabajo, y no por reclamaciones legítimas de protección", sostuvo en un comunicado.
Edlow agregó que el sistema estadounidense "existe para proteger a las personas que realmente temen ser perseguidas".
En la misma línea, el abogado general del Departamento de Seguridad Nacional, James Percival, afirmó que la nueva normativa permitirá agilizar los procesos y cumplir con la política migratoria impulsada por el presidente Donald Trump para endurecer los controles sobre la inmigración irregular.
Mientras tanto, organizaciones de abogados y especialistas en migración advierten que la eliminación de instancias de evaluación podría afectar el derecho de defensa de numerosos solicitantes y traducirse en un aumento significativo de las deportaciones durante los próximos meses.